Antes de centrarnos en el argumento de la novela, entendemos que es preciso recordar la vida de su autora, Emily Brontë, ya que fue singular, tanto en lo que a ella se refiere como a su familia, que dio otras dos escritoras a las letras británicas, Charlotte y Anne Brontë.

Nació en Yorkshire, Inglaterra, en Julio de 1818 y murió en Haworth, Yorkshire en diciembre de 1848, vivió únicamente 30 años. Su obra más importante es la novela que ahora nos ocupa, "Cumbres Borrascosas". La causa de su temprana muerte fue la tuberculosis que tanto ella como su hermana Charlotte, contrajeron en el colegio al que de niñas fueron enviadas.

Emily Brontë dedicó gran parte de su vida al cuidado de su hermano Branwell, pintor fracasado y la oveja negra de la familia. Se quedaba esperando su regreso hasta altas horas de la noche, calmaba sus frecuentes borracheras y ayudaba a acostarlo. Durante el funeral por dicho hermano cogió un resfriado que unido a su dolencia, fue la causa principal de su muerte.

Parte de Cumbres Borrascosas, así como numerosos poemas, fueron escritos durante las horas de espera comentadas. En 1846 Charlotte descubre las poesías escritas por Emily y las tres hermanas deciden publicar un libro de poemas. Lo hacen bajo nombres masculinos, Currer Bell, Ellis Bell y Acton Bell. Los mejores poemas son de Emily y después es Anne la que destaca. Solo vendieron dos ejemplares de dicha obra, pero no por ello se desanimaron.

En 1947, un año antes de su muerte, se edita Cumbres Borrascosas, que se convertirá en un clásico de la literatura inglesa. Su trama fue llevada la cine en diversas ocasiones. A nuestro juicio la mejor adaptación es la película de 1939, dirigida por William Wyler y con Laurence Olivier, Merle Oberon y David Niven en los papeles principales. Aunque la película no recoge toda la intensidad de la obra, si consigue un resumen de la misma muy aceptable.

No puede dejarnos indiferentes la valía de las tres hermanas Brontë. Lograron un puesto en la historia de la literatura universal en un tiempo, primera mitad del siglo XIX, donde a las mujeres les constaba mucho destacar en cualquier campo.

Dicen de Cumbres Borrascosas que es la historia de amor más hermosa y trágica de toda la literatura. Se puede estar  de acuerdo o no con semejante aseveración, pero lo cierto es que las pasiones de los protagonistas principales son turbadoras como pocas.

Parece una ironía que una mujer con una existencia apacible y que vivió casi recluida junto a sus hermanas en Haworth, pudiese crear una historia como ésta.

La narración se resiente un tanto del paso del tiempo, ya que el estilo escogido por Emily resulta hoy día demasiado artificioso. Esa narración en primera persona es un recurso ingenioso pero algo débil. Nelly es una testigo parcial y subjetiva, como lo es el señor Lockwood. Además Nelly es espectadora de prácticamente todo lo que ocurre, tanto en Cumbres Borrascosas como en cualquier otro lugar.

De todos modos Cumbres Borrascosas es una apasionante historia sobre el amor y la pasión. Sobre las consecuencias que ambos pueden tener en las vidas de las personas que los padecen. La pasión amorosa esta concebida como una fuerza destructora que no deja incólume ni a amantes ni a allegados. Pese a esta pasión Cathy se casará con Linton para proporcionarse asa sí misma y a su descendencia un futuro honorable. Rechaza a Heathcliff principalmente por sus oscuros orígenes, sin por ello dejar de amarlo de una manera total. Este ardor será mucho más fuerte de lo planeado y desembocará, como no podía ser de otra manera, en la autodestrucción.

Por encima del paso del tiempo y del estilo narrativo, Cumbres borrascosas conserva la fuerza de las grandes obras que se elevan sobre  cualquier formalidad, social o histórica. La pasión, el amor y el orgullo, son sentimientos imperecederos. En la obra que nos ocupa se muestran en su faceta más salvaje, sin que por ello dejemos de reconocerlos y emocionarnos, disculpando los actos de los protagonistas en virtud a su fiereza.