Al final de la miradaAlfonso Fernández Burgos nos relata en esta novela la aventura de un hombre de nuestro tiempo, Eduardo Contil. Nos parece que todos tenemos algún amigo o conocido cuya vida en lo que a su desarrollo se refiere, puede ser paralela a la de nuestro personaje. En realidad la novela trata de esa aventura que es vivir, con las propias circunstancias y las que nos rodean. Con estos mimbres el autor elabora la trama de la novela.

Eduardo Contil es hijo de una familia acomodada. La etapa de la historia de nuestro país que le toca vivir le llevará a la lucha por las libertadas y a militar en un partido clandestino en sus años universitarios. Luego su posición en la vida será desahogada, con un buen puesto de trabajo. Pero habrá algo en él que no podrá sacarse de encima, el concepto que su padre, Juez del TOP, tenía de su forma de ser, un cagao. En el fondo el protagonista se siente así, un cobarde. 

Un hecho trágico, la confirmación de que padece una enfermedad incurable y que su muerte tiene plazo fijo, le dará la oportunidad de demostrar a todos que él no es así, que no es una persona temerosa. Se propone vivir su últimos días de forma digna y sin compasiones ajenas, decidiendo cuando y como desea morir. A ello se afana y el autor nos describe esta situación de forma magnífica.

La historia está escrita con frescura , ritmo e interés para el lector. La visión de Madrid, sus gentes, lugares, en fin, todo se cuenta con suficiencia y deja en el lector una muy buena impresión.