La novela nos traslada al siglo XVII. Tres personajes históricos se describen en sus páginas. Dos muy famosos, Cristina de Suecia y Rene Descartes. El otro también una mujer, Hélène Jans, que dio a Descartes una hija, muerta a la prematura edad de 5 años. A través de los relatos de Inés Andrade, se entrelazan estos tres personajes. La escritora con una literatura fluida, fácil de leer, nos va relatando las peripecias de estos personajes, con especial atención a los femeninos. Dos mujeres de distinta clase social, la una reina, la otra criada; de distintos países, Suecia y la naciente Holanda, unidas por la admiración y amor a un hombre excepcional, Descartes, y por un deseo total de conocimientos, de saber, de cultivar su intelecto.
La autora nos relata la lucha de las mujeres, fuese cual fuese su procedencia, por entrar en la sociedad de la cultura. Pese a los siglos ya pasados la novela refleja una realidad actual, que viene de antiguo, la discriminación de las mujeres en este campo, aún en los momentos en que parece que la luz de la sabiduria inunda la sociedad de aquel y este tiempo.

