Posteado por: Enrique en Estamos lendo, Actividades do clube 08-10-2011

La muerte no existe en contraposición a la vida sino como parte de ella.

Esta es una de las frases que Naoko la principal protagonista femenina de la novela, le dice a su intimo amigo Toru Watanabe durante un paseo la primera vez que se encuentran después de un año de no tener relación alguna. Y sí, es importante. En el relato en que vamos a sumergirnos la muerte estará muy presente y será determinante para el desarrollo de la trama. La vida de los protagonistas se verá influida por su presencia y la forma en que llega, el suicidio en la mayoría de los casos.  

Los acontecimientos están narrados en primera persona por el  protagonista, el citado Watanabe. A sus treinta y siete años y cuando su avión va a aterrizar en el aeropuerto de Hamburgo, la música ambiente que ponen en cabina, Norwegian Wood de Los Beatles, le hace evocar un tiempo ya pasado, los años sesenta, donde tantos acontecimientos afectaron de una forma importante en su devenir.

Por aquel entonces Toru vivía en Kobe. Tiene un amigo inseparable e intimo, su único amigo, Kizuki. A su vez también mantiene amistad con la novia de éste Naoko. Son inseparables. Kizuki y Naoko son novios desde siempre, desde los tres años, según ellos. Toru es feliz con esta doble amistad.

Todo cambia en el momento en que sin explicación alguna ni motivo aparente Kizuki se suicida. Tanto Naoko como Toru quedan desconcertados por este hecho. No es que dejen de ser amigos, que lo siguen siendo y quizás con más necesidad, es que el lazo que les mantenía unidos se ha deshecho. Dejan de verse y sus vidas aparentemente toman caminos divergentes.

Un años después y casualmente vuelven a encontrarse. Están en Tokio a donde ambos se han desplazado para estudiar en la universidad. Hablan, pasean, rememoran hechos y situaciones de  cuando Kizuki formaba parte de sus vidas. El día del veinte cumpleaños de Naoko y después de celebrar una pequeña e íntima fiesta se acuestan juntos y se aman. Parece que nada va a cambiar pero Naoko desaparece de repente y aunque Toru le escribe a su domicilio en Kobe no tiene inmediata respuesta.

Toru vive en una residencia de estudiantes y esto nos da ocasión de conocer como eran estos alojamientos en  aquellos años. Los describe como un mundo internamente caótico y sucio si bien externamente y debido a las rígidas normas imperantes todo parece transcurrir en orden. Comparte habitación con un singular compañero del que solo nos dice su apodo, Tropa de Asalto. Le llama así por su porte marcial que él acrecienta  con su forma de vestir, y por su singular comportamiento  origen de innumerables anécdotas cuya narración hace reír a quien las escucha, y que Toru aprovecha para animar los momentos de charla con Naoko. También conoce en esa residencia a Nagasawa, estudia  diplomacia en la Universidad de Tokio, Posee una personalidad arrolladora, inteligente y don de gentes, tiene a gala leer solo libros de autores clásicos. Su amistad comienza cuando descubre que Toru tiene como libro de cabecera El gran Gastby, cuyo autor Scott Fitzgerald  es uno de los que él   más estima "pese a que no hace treinta años de su muerte",  periodo  que considera necesario para que a un autor se le  clasifique como un clásico. Será quien lo introduzca en la noche de Tokio y en las conquistas fáciles. Para costear sus gastos Toru tiene dos empleos a tiempo parcial.

De forma casual y más por la curiosidad de la chica, se hace amigo de una compañera de su clase de Teatro, Midori Kobayashi. Es la antítesis de Naoko, extrovertida, llena de vida y segura de sí misma. Tanto él como ella se sienten atraídos y pese al amor por su antigua amiga este afecto crecerá durante la ausencia de Naoko. Midori es una mujer muy positiva. Su vida no es ni fue fácil, pero ella encara los problemas con optimismo y sabe sobreponerse a las dificultades que le surgen en su día a día. Lo que cuenta sobre como aprendió a cocinar es esclarecedor sobre su manera de ser.

La correspondencia con Naoko al fin se normaliza. Ella no está en Kobe, se encuentra alojada en una casa de reposo, un psiquiátrico. Toru se desplaza hasta el lugar, un edificio en un ambiente idílico entre montañas y solitario, muy acorde con lo que se pretende de los residentes, que alcancen el equilibrio perdido. Allí conoce a Reiko, compañera de habitación de Naoko. Reiko sabe de la relación entre ambos así como todo lo sucedido a Kizuki. Durante los dos días que permanece en el lugar se aloja con ambas mujeres. Son dos días en los Naoko y Toru hablan de los problemas comunes y de Kizuki, de lo que significó su trágico fin. Toru conoce que no es el único suicidio en la vida de Naoki.  Sabe de las intimidades de ésta con su finado amigo y del amor que a él le profesa. También de sus miedos a poder algún día volver a convivir en sociedad. Toru le expresa su amor por ella y su disposición a ayudarla en su vuelta a una vida normal, que le gustaría compartir.

También Reiko tiene secretos que no duda en relatar. Como de haber podido llegar a ser una concertista de piano se quedo en una maestra particular de este instrumento. Cuenta el curioso y sexual episodio que destrozó su vida y que la hizo enclaustrase en aquel centro. Lleva allí siete años y ha dejado en el camino un matrimonio feliz y una hija. No sabe si alguna vez volverá a la sociedad ni a que se dedicará si lo hace.

De vuelta a Tokio, Toru provoca sin pretenderlo el distanciamiento con Midori. Ella aspira a ser alguien en su vida, pero él enfrascado en su amor por Naoko no está a la altura de lo que Midori quiere. Se encuentra confuso y  pide consejo a Reiko. No quiere hacer daño a Naoko pero tampoco perder a Midori. Ella le contesta que aproveche la ocasión para ser feliz y ver como evoluciona su relación con Midori.

Poco tiempo después ese protagonista siempre presente en el relato, el suicidio, vuelve a hacer acto de presencia. Por medio de una carta se entera de que Naoko se ha quitado la vida. Este hecho lo descentra. Confuso, afligido y sin horizonte alguno vaga sin rumbo por Japón. Pierde todo contacto con Midori que se pregunta que le habrá pasado. Unos meses después Toru vuelve a los alrededores de Tokio donde Reiko se encuentra de visita. Reiko, una mujer en la madurez de su vida y Toru en su plena juventud, se alojan y acuestan juntos. Esta experiencia le abre los ojos y se da cuenta de que Midori es la persona que más le importa, la llama y le declara su amor. La respuesta de Midori es neutra, pero el hecho de que no lo rechace abre una ventana a la esperanza. Así termina la novela, con esa puerta abierta a un futuro que cada lector puede imaginar a su gusto a tenor de lo leído.

Al tiempo que nos cuenta todas estas historias nos describe como era la vida en la universidad y en Tokio de los sesenta. Fueron años convulsos, de movimientos sociales importantes que el protagonista vive como un espectador más. Incluso llega a pensar que muchos de los que promueven esta agitación lo hacen sin un compromiso firme. Considera que existe mucha hipocresía en todos aquellos actos.

Los principales personajes de la novela, con la excepción de Midori, son un canto a la soledad. Todos ellos por alguna razón viven dentro de ese concepto. No todos se sienten incómodos por este motivo, Toru la prefiere al bullicio y a las relaciones por que sí. Tanto Naoko como Reiko tienen motivos para estar así, pero en su caso es por carácter. Esta tendencia a la soledad  la verá superada en el momento en que se da cuenta de la importancia que para su vida tiene el estar junto a Midori. Otro importante rasgo del relato es la importancia de la amistad y la franqueza. Ambas definiciones  por encima de todo y como un medio para superar cuantas dificultades se presenten.

La novela se lee con facilidad. La historia pese a su complejidad nos parece real y engancha. Es un mérito del autor Haruki Murakami.  

Éste nació en Kioto en 1949. Vivió la mayor parte de su juventud en Kobe. Tanto su padre como su madre enseñaban literatura japonesa.

Estudió literatura y teatro griego en la Universidad de Waseda, en donde conoció a su esposa, Yoko. Su primer trabajo fue en una tienda de discos,(como Toru). Antes de terminar sus estudios abrió  en Tokio el bar de jazz "Peter Cat" (El gato Pedro), que funcionó entre 1974 y 1982.

En 1986 con el enorme éxito de su novela Norwegian Wood (Tokio blues), abandonó Japón para vivir en Europa y América, pero regresó en 1995 tras el terremoto de Kobe y el ataque de gas sarín al metro de Tokio que perpetró la secta Aum Shinrikyo (La verdad suprema). Más tarde Murakami escribiría sobre ambos sucesos.

La ficción de Murakami, que a menudo es tachada de literatura pop por las autoridades literarias japonesas, es humorística y surrealista  y al mismo tiempo refleja la soledad y el ansia de amor  de un modo que conmueve a lectores tanto orientales como occidentales. Dibuja un mundo de oscilaciones permanentes entre lo real y lo onírico, entre el gozo y la oscuridad, que ha seducido a todos, especialmente en esta parte del mundo. Su literatura está influida por autores como  Raymond Carver, F. Scott Fitzgerald y John Irving a los que considera sus maestros.

Muchas de sus novelas tienen además temas o títulos referidos a una canción en particular, Dance, Dance, Dance (de The Dells), Norwegian Wood (los Beatles) y South of the Border, West of de Sun. (La primera parte es el título de una canción de Nat King Cole). Esta afición a la música recorre toda su obra.

A finales de 2005, Murakami publicó una colección de cuentos llamada Tokyo Kitanshu, traducido libremente como "Misterios Tokiotas". Recientemente ha editado una antología de relatos llamada Historias de Cumpleaños, que incluye historias de escritores angloparlantes amén de una suya preparada especialmente.

En España la editorial Tusquets ha publicado diferentes obras de este autor. También Anagrama ha editado alguna.

Con esta novela el Club de Lectura de Castrillón comienza su nuevo curso 2011/2012, que esperemos sea tan agradable y enriquecedor como todos los que hasta ahora llevamos. BIENVENIDOS

Posteado por: Antonio en Xeral, Novas, Escritores 06-10-2011
O poeta sueco Tomas Tranströmer é o gañador do Premio Nobel de literatura 2011. O sucesor de Mario Vargas Llosa no galardón máis importante das letras naceu en Estocolmo en 1931 e ademais da súa obra poética, destacou como tradutor. Tranströmer estaba no grupo de favoritos, entre os que tamén se atopaban o xaponés Haruki Murakami, o coreano Ko Un, o estadounidense Philip Roth, o australiano Lles Murr, o poeta sirio Adonis e mesmo o cantautor Bob Dylan.
 

 

Tranströmer é un poeta que non pode falar porque sufriu no ano 1990 un ictus que lle deixou como secuela unha afasia e a parálise da parte dereita do corpo.

Entre os últimos galardoados co Premio Nobel de Literatura figuran Mario Vargas Llosa, Herta Müller, Jean-Marie Gustave Lle Clézio, Doris Lessing, Orhan Pamuk, Harold Pinter, Elfriede Jelinek ou John M. Coetze.

Posteado por: Antonio en Xeral, Novas, Escritores 22-09-2011

Xerais publicará máis de 30 novidades impresas, nos eidos da edición literaria, infantil e xuvenil e referencia. Entre eles estará un groso Dicionario xurídico galego, coeditado coa SXPL e Rexurga; unha novidosa Xeografía de Galicia de máis de medio milleiro de paxinas; un volume doutras tantas que reúne todos os contos de Manuel Rivas ou as novidades narrativas de Agustín Fernández Paz, Fran Alonso, Pere Tobaruela,Luís Rei Núñez, María Xosé Queizán e Xavier Queipo co seu agardadísimo Extramunde, Premio Xerais de novela.

 
A Editorial Galaxia tirará en breve do prelo Laura no deserto, o regreso de Antón Riveiro Coello, e Contos da terra da tarde, de Bieito Iglesias.
Estas apostas literarias completan, no eido narrativo, o importante capítulo de traducións dos clásicos contemporáneos que vén sendo seña identitaria do selo editorial dende hai moito tempo. Así, na primeira semana de outubro sairá ao mercado a terceira entrega de 1Q84, de Haruki Murakami. Igualmente, continuaremos coas traducións da obra do Nobel turco Orhan Pamuk con O libro negro. Recentes, aínda, as publicacións de A verdade sobre Marie, de Jean-Philippe Toussaint, e C, de Tom McCarthy.

Rinoceronte
aposta por formatos electrónicos coa presentación dunha colección de audiolibros en formato CD, con títulos como Seda de Alessandro Baricco ou A casa de Mango Street de Sandra Cisneros.
 
Posteado por: Antonio en Xeral, Novas, Escritores 20-08-2011

O 19 de agosto de 2011 conmemorounse os 75 anos da tráxica morte de Federico García Lorca, aínda que non fan falta escusas para lembrar a súa obra.
O poeta e dramaturgo universal Federico García Lorca naceu en Fuente Vaqueros, Granada, o 5 de xuño de 1898 e morreu fusilado o 19 de agosto de 1936, ao principio da Guerra Civil española. Cúmprense agora, pois, 75 anos dese aniversario.

Federico Garcia Lorca 

Tratar de resumir a personalidade e a obra deste autor é pouco máis que unha quimera porque resulta imposible resumir, nunhas liñas, a súa vitalidade, a súa paixón pola vida, a súa simboloxía, os seus contrastes e toda unha vida que el viviu con intensidade.

Coa morte de Federico García Lorca morría a persoa de carne e óso, pero nacía o mito. García Lorca sempre tivo, nas súas obras, unha premonición funesta.

Dende as Bibliotecas Municipais da Coruña queremos recordar a este xenial autor de obras como Romancero Gitano ou Poeta en Nueva York.

Máis Info:

Cadena Ser

La Vanguardia

Posteado por: Enrique en Xeral 07-07-2011

Anna Gavalda vuelve a una historia de personajes desubicados. Personas que, sin que nada les falte, no se encuentran dentro del círculo social en el que viven. Añoran otros momentos y también consideran que no han sabido encontrar aquel camino soñado en su juventud, esa etapa de la vida en que  planificaron las circunstancias y metas que se consideraban idóneas para alcanzar la felicidad y el éxito.

Y no es que a Charles Balanda, personaje central de la novela, le hayan fallado todos esos sueños. No. Tiene una profesión que le gusta y en la que es reconocido, arquitecto, si bien el desarrollo de la misma no es de su total complacencia. Se relaciona mal que bien con su familia, especialmente bien con sus padres y con una de sus hermanas, Claire, letrada de también reconocido prestigio, pero ahí  acaban sus circunstancias positivas. Su vida sentimental es pobre por no decir inexistente. Vive con Laurence, una bella y seductora mujer, pero su convivencia es difícil y el amor inicial hace tiempo que se ha extinguido. Por no haber no hay ni sexo. Es Mathilde, la hija adolescente del primer matrimonio de su pareja y por la que siente un sincero cariño, la que evita que abandone esa casa. Ella, con sus problemas y necesidad  de ayuda y afecto, compensa la frialdad del ambiente hogareño, en el que, debido a los continuos viajes que su profesión le obliga a realizar, pasa muy pocos días al año.

En este estado de cosas un hecho viene a golpear su actual statu quo. Una carta de su más que amigo de la infancia y juventud, Alexis, le anuncia la muerte de su madre Anouk, la persona que más había influido en su formación juvenil. Anouk, de profesión enfermera, madre soltera, de una entrega y bondad sin límites, capaz de darse a todos antes de pensar en ella. Charles prefería su compañía y la de Alexis a la de sus propios hermanos y padres. Se criarán juntos, compartirán todo y nada parece que pueda quebrar la amistad y cariño que se tienen. Alexis es una persona con una excepcional aptitud para la música y dedicarse a ella es lo que más desea para el futuro. Todo empieza a cambiar cuando  sus vidas tienen que separarse. Charles se va a la universidad a estudiar su carrera, Alexis hará lo mismo con su afición, pero mientras el primero llevará una vida normal, Alexis, cuyo triunfo como músico no tarda en llegar, será victima de las drogas y su problema arrastrará a su madre Anouk.

La noticia de la muerte de Anouk hace revivir los recuerdos adormecidos de Charles. Poco a poco se habían ido distanciando, tanto de ella como de Alexis. Para él es un momento crítico. Siente la necesidad de volver a reencontrar lo perdido, de conocer que ha pasado, de saber de su amigo. Se da cuenta de lo pobre que es su existencia y de alguna manera quiere explorar si existe otro camino y si aún es posible tomarlo.

Contacta con Alexis, casado y con hijos, chico y chica. Curado de su adicción a las drogas y viviendo una vida holgada, segura y anodina. Por ella ha tenido que pagar un precio, su renuncia a la música. El día que lo visita se da la circunstancia de que la hija quiere dormir en una granja cercana, su madre a regañadientes lo consiente pero es necesario acercarle el corrector dental. Charles se ofrece a llevárselo y así poder salir momentaneamente del ambiente que se ha encontrado en el hogar de su viejo amigo. Acompañado por el hijo de este se acerca a la granja, una autentica arca de Noe. Allí conoce a Kate y su vida de un giro total.

Kate también es una persona fuera del lugar en el que debería estar. Tiene a su cargo a los hijos de su hermana, fallecida junto a su marido en un accidente. Pero no solo a ellos, tiene mucho más a su cargo. Por esa circunstancia ha renunciado a su profesión y a su vida, entregándose por completo a la misión que se ha impuesto. Es una expiación, ya que se siente responsable de las muertes antes comentadas toda vez que ella les animó a realizar el fatídico viaje.

Charles cree llegado el momentos de dar un nuevo enfoque a su existencia, de priorizar sus acciones y encaminarlas hacía la persona de Kate, a la que según va conociendo va admirando y amando más. Ella puede dar sentido a todo lo que hace y al tiempo él puede proporcionarle el amor al que renunció desde el momento que se asumió las responsabilidades de su vida actual.

Lo que la autora nos cuenta es algo que ya hizo en "Juntos nada más" -hay una alusión a los personajes centrales de ese libro en una secuencia de la historia-. La importancia de las relaciones personales abiertas y francas. Esas capaces de tejer una urdimbre en la que el amor, el aprecio, la amistad están por encima de todo lo demás. No nos llega con la familia, ni siquiera con la que nosotros formamos si no basamos todo  en un cariño sólido y a prueba de dificultades. Éstas siempre aparecerán a lo largo del tiempo y será la forma de asumirlas y enfrentarlas lo que dará consistencia a las relaciones afectivas. El ejemplo de Mathilde es esclarecedor. Prefiere la compañía de su padrastro a la de su propios padres. Charles también por encima de todo prefiere la de Kate con todo lo que significa y representa. Será otra vida pero será la que de verdad podrá considerar suya.

En ocasiones el libro es algo repetitivo, pero en general su lectura es agradable y aunque adivinamos como va a terminar la historia  no por ello dejamos de leer con interés lo que la autora nos narra, quizás porque todos hemos tenido esos sueños que nunca hemos podido ver hechos realidad o no nos hemos atrevido a dar los pasos necesarios para conseguirlos.

Anna Gavalda nació en Boulogne-Billancourt, un suburbio de clase alta ubicado en las afueras de París, el 9 de Diciembre de 1970. Es periodista y escritora.

En 1992 gana el Premio France Inter con La carta de amor más hermosa. Mientras trabajaba como periodista en 1999 publica una relación de relatos cortos, Quisiera que alguien me esperase en algún lugar, que tuvo un gran éxito de crítica y ventas, alcanzó los 700.000 ejemplares en Francia y fue traducido a 19 idiomas. En el año 2000 gana con estos relatos el Grand Prix RTL-Lire.

Su novela La amaba, fue publicada en Francia en el año 2002 y la consagró a nivel internacional al ser un éxito de ventas en 21 países. Ese mismo año publicó 35 kilos de esperanza, dedicado a aquellos de sus estudiantes que eran malos en la escuela y sin embargo gente fantástica.

En 2004 publica Juntos, nada más. Ha sido otro éxito de ventas. Su argumento sirvió de base para la realización de una película del mismo título, cuyo estreno se produjo en Noviembre de 2007.

Divorciada y madre de dos hijos, reside en Melun, Seine-et-Marne a unos 50 Km al sudeste de París. Además de escribir novelas colabora en la revista Elle.

 

Posteado por: Enrique en Actividades do clube, Xa limos 27-05-2011

El título de la novela sugiere que nos vamos a encontrar con una narración sobre la vida en dicha ciudad en el año de la derrota de Alemania por los aliados. Y efectivamente es así. El autor nos relata como era la vida en aquella ciudad y en aquellos momentos.   

La forma de como lo hace es la que da singularidad al libro. Porque "Berlín 1945" es una novela policíaca, de crímenes, un argumento típico de una "novela negra". Hay un asesino, un inspector que trata de detenerlo, unas victimas, en fin lo normal en el género. Lo que ya no es normal y confiere a la obra su singularidad es la forma de narrar lo que sucede. La manera no puede ser más imaginativa y cumple todas las funciones que como lector espero que me  informe: como era la vida allí, como vivían los personajes, quienes son, de donde vienen, las pesquisas para descubrir al autor de los crímenes etc..

Lo que el autor, Pierre Frei, hace es contarnos la historia a través de las vidas de las víctimas. Cada una de las personas asesinadas tenía hasta entonces una vida que se había desarrollado en la Alemania nazi. Así que nos la relata. Nos introduce en esas historias y nos detalla con mucho acierto como eran esas personas. Llegamos a conocerlas de manera íntima, es más, llegamos a empatizar con ellas por lo que cada muerte nos duele, tal es la simpatía que estos personajes femeninos provocan en nosotros. Sabemos cual va a ser su final pero mientras leemos sus historias llegamos a obviarlo.

El hilo conductor de la novela son estos asesinatos. Cada uno de ellos, cuatro en total, son una historia que daría para otra novela. Estos personajes son de condición muy diversa, una actriz, una enfermera madre de un niño con síndrome de Down, una aristócrata y una prostituta. En todas ellas hay un denominador común, sus ansias de sobrevivir a cualquier precio. Por medio de los relatos de sus vidas el autor alcanza a tocar nuestra sensibilidad, pero lo hace de una manera sincera, sin falsas situaciones. Al contrario, son historias que destacan por su realismo.

Todas las víctimas tienen una misma característica. Son rubias, altas y muy hermosas. Su muerte también es común, estranguladas al tiempo que violadas con un objeto punzante. Todas ellas están pasando un momento amargo, de insuficiencia y necesidad. Son alemanas y por tanto vencidas. Los crímenes se comenten en un barrio llamado Onkel Toms, una zona controlada por los americanos. Al ser las víctimas alemanas la policía militar que es la responsable del área, traspasa la investigación a la recientemente creada nueva policía alemana, que cuenta con escasos recursos de hombres y material. De este trabajo se ocupara el inspector Dietrich, casado, con dos hijos, mutilado de guerra - le falta una pantorrilla -. A través de él sabremos más de como para ellos era la vida en aquellos momentos, sus temores, carencias e ilusiones. Incluso por sus hijos nos enteraremos de lo que hacían los jóvenes entonces.

La narración describe someramente como se desarrollaba la relación a pie de calle entre las fuerzas de ocupación americanas y los habitantes de la zona. Así nos enteramos del interés de los yanquis por conseguir confraternizar con sus antiguos enemigos, la forma de proporcionarles empleo y medios de vida, el asentamiento de las familias en los pocos edificios que quedaron en pie en aquel Berlín destrozado por la guerra y la férrea  defensa que en sus calles hicieron los últimos soldados del III Reich antes de que los rusos se adueñaran de toda la capital. La disciplina con que los alemanes aceptaron la situación creada.

Pierre Frei sabe de lo que habla. Él nació en Berlín en 1930 y se crió en los alrededores de la estación de metro Onkel Toms Hüte, barrio que escogió como escenario de la novela que nos ocupa. A los 23 años tuvo un éxito extraordinario con su primera novela Pernod wächst nicht auf Bäumen. Es autor de guiones para el cine y la televisión. Fue corresponsal en Roma, El Cairo, New York y Londres. Actualmente vive retirado en una granja en Gales

Posteado por: Antonio en Xeral, Novas, Escritores, A biblioteca recomenda 18-05-2011

Philip RothO novelista estadounidense Philip Roth, coñecido por novelas como El lamento de Portnoy y Trilogía Americana, gañou o premio Man Booker International.

Roth competía con outros destacados escritores, entre eles, o español Juan Goytisolo, o libanés Amin Maalouf, a italiana Dacia Maraini, as estadounidenses Anne Tyler e Marilynne Robinson, os chineses Su Tong e Wang Anyi, os británicos John Le Carre, James Kelman e Philip Pullman ou o canadense de orixe india Robinton Misty.

O anuncio do premio, dotado con 68.400 euros e que se concede cada dous anos a un autor vivo polo conxunto da súa obra escrita directamente en inglés ou amplamente traducida a ese idioma, fíxose nunha conferencia de prensa celebrada este ano na ópera de Sydney.

Obras que temos dispoñibles nas Bibliotecas Municipais da Coruña de Philip Roth:

La mancha humana; La conjura contra América; Me casé con un comunista; Pastoral Americana; Elegía; La contravida; Deudas y dolores; El mal de Portnoy; El animal moribundo; El pecho; Sale el espectro; Los hechos : autobiografía de un novelista; Lecturas de mí mismo; Nuestra pandilla; El profesor del deseo; Indignación; La Humillación; Némesis

Posteado por: Enrique en Actividades do clube, Xa limos 13-05-2011

"Decía un poeta español que, en Nueva York, las estrellas le parecían anuncios luminosos. A mi, en cambio, los anuncios luminosos me parecen estrellas, y Nueva York, es en mi concepto, una ciudad romántica, no a pesar de su brutalidad y su codicia, si no por ellas precisamente."

Antes de seguir comentando la novela conviene recordar algo de la personalidad de sus autor, Julio Camba. Es un periodista de principios de siglo XX. Por consiguiente es una persona acostumbrada a llevar al relato acontecimientos, situaciones, paisajes, costumbres, etc.. Todo aquello que conforma la vida de quien se dedica a la mencionada actividad. Y así lo hace, pero añadiendo una especial y humorística visión a todo lo que describe. Hay certezas que por crueles y malas que sean parecen menos trágicas si son tratadas con un sentido positivo y humorístico, irónico incluso. Esta forma de ver y decir y escribir lo que a su alrededor sucede y ve, es consustancial al autor del libro y constituyen su más característico rasgo literario.

Lo que nos va a contar es como aprecia aquel Nueva York en los años posteriores al crack del 1929. Al tiempo dejará plasmada su admiración y devoción por esta ciudad. La ciudad del "presente", ni del pasado ni del futuro, del "presente" único y continuado. Declara que Nueva York,  leit motiv del libro, le irrita. No obstante acecha cualquier oportunidad que pueda darse para ir allí, atraído cual mosca al panal de miel, pero una vez llegado siente una terrible indignación contra todo, lo que hace aumentar su inquina, sin disminuir su interés por volver tan pronto la ocasión lo permita.

A través de las páginas del libro describirá todo lo que la ciudad le muestra, e incluso aquello que le oculta pero él intuye. Sus hombres, razas, religiones, modos de convivir y comerciar, edificios, etc. etc.. De todo hará astillas, frases y párrafos que describen  todo lo que ve, con sus singular manera de apreciarlo, relatando anécdotas que siempre terminan en un apunte de pura filosofía, en una personal opinión llena de humor e ironía.

Aconsejaría no perder de vista la época en que fue escrita la obra. Desde entonces ha llovido mucho y sin dejar de ser "presente", la sociedad neoyorkina ha cambiado. Ya no hay "ley seca", por ejemplo, y en Nueva York se puede hoy degustar los mejores caldos del mundo. En otros temas no se han dado tan radicales cambios. Entonces estaban pagando las consecuencia de una burbuja bursátil, similar a la que hace solo dos años asoló a las economías de esta parte del planeta, y por el mismo motivo, el ansia desenfrenada de beneficios. De aquel crack Camba nos cuenta la vitalidad de la ciudad para recuperar el pulso lo antes posible. Es probable que si ahora escribiese sobre la actual situación también nos informase de ese afán ciudadano por levantarse y volver a ser el faro del mundo.

Para terminar una de sus sublimes frases sobre su relación con la gran metrópoli: "nos atrae (Nueva York) porque uno no puede vivir al margen del tiempo, y nos rechaza por la estupidez enorme del tiempo en que le ha tocado vivir a uno". 

Julio Camba, nació en Villanueva de Arosa, Pontevedra, el 16 de Diciembre de 1882 y murió en Madrid el 28 de Febrero de 1962.

Su venida al mundo se produce en una típica familia de clase media. Su padre era practicante y maestro de escuela. A los 13 años se escapa de casa y embarca como polizón en un barco que va a Argentina. A su llegada se introduce en los círculos anarquistas de Buenos Aires y hace sus primeros pinitos literarios en panfletos y proclamas. Debido a estas actividades en 1902 es expulsado de aquel país junto a otros anarquistas extranjeros.

Ya en España empieza a colaborar con El Diario de Pontevedra, pero rápidamente se traslada a Madrid en donde escribe para publicaciones ácratas como El Porvenir del Obrero. En pocos meses creará su propio periódico en la calle de la Madera: El Rebelde. En esta aventura le acompañará Antonio Apolo. A partir de 1905 comienza a colaborar como cronista en El País, rotativo republicano. Sus escritos son de temática variada y en ellos pone de relieve su independencia. En 1907 abandona el anterior periódico y comienza su tarea de cronista parlamentario en España Nueva. Por aquellos días comienza el juicio por el atentado contra Alfonso XIII el día de su boda. Es llamado a declarar debido a que mantenía cierta relación con el autor del mismo Mateo Morral. La relación, aunque escasa, era cierta y en diversos artículos explica la poca importancia de la misma, fruto de las ideas anarquistas de ambos personajes.

Su vida como corresponsal comienza en 1908, cuando Juan Aragón lo incorpora a la plantilla de La Correspondencia de España. Por entonces ya sus textos reflejaban el escepticismo y la brillantez que lo acompañaran durante toda su carrera.

El primer destino como corresponsal es Turquía. Allí cubrirá las elecciones y el cambio de régimen. A su regreso cambia de redacción y entra en El Mundo que lo contrata para sus corresponsalías de París y Londres. En 1912 comienza a escribir bajo la rúbrica de Diario de un español en La Tribuna. Volverá a la capital inglesa y enviará sus primeras crónicas desde Alemania para este medio. Un año después, en 1913 comienza a colaborar con el diario monárquico ABC, colaboración que le duró hasta su muerte, salvo algunas interrupciones, como la que lo llevó a escribir para El Sol. En este último periódico esta 10 años (1917-1927). A su vuelta al diario de los Luca de Tena vuelve por segunda vez a Nueva York. Sus crónicas desde allí se recogen en el libro que nos ocupa "La ciudad automática", como otras muchas.

Durante la guerra civil muestra simpatías por las causa franquista y sus crónicas se editan en ABC en Sevilla. Colabora también con el diario Arriba. En este medio comienza la reelaboración de crónicas y artículos antiguos que, o bien están ligados con hechos actuales o bien basados en la memoria del autor. Estas crónicas retrospectivas serán una constante a partir de entonces, editadas en ABC o en La Vanguardia. En 1949 fija su residencia en el Hotel Palace de Madrid hasta su muerte.

No deja de ser curiosa su evolución social y política. Del anarquista activo en su juventud bonaerense a simpatizar con un régimen dictatorial de derechas como fue el de Francisco Franco. 

Tiene editados 18 libros que abarcan desde 1907 a 1958. Por orden cronológico son El destierro; Londres; Alemania, impresiones de un español; Playas, ciudades y montañas; Un año en otro mundo; La rana viajera; Aventuras de una peseta; El matrimonio de Restrepo; Sobre casi todo; Sobre casi nada; La casa de Lúculo o el arte de comer; Haciendo de República; La ciudad automática; Esto, lo otro y lo de más allá; Etc. etc.; Mis páginas mejores; Ni fuh, ni fah; Millones al horno. 

Posteado por: Antonio en Xeral, Novas 03-05-2011

 

ENCONTRO:

CEN ANOS DE CUNQUEIRO

A Coruña, do 13 ao 15 de xullo de 2011

Fundación Luis Seoane

Director: Carlos González Reigosa
 
Programa
 

Fai cen anos que naceu en Mondoñedo (Lugo) o escritor Álvaro Cunqueiro, autor dunha obra que retrata con incomparable riqueza toda a maxia e a realidade da súa terra e, á vez, do Occidente que a contén. Ningún outro escritor soubo mostrar como el, en creacións certeiras e case sempre poéticas, a alma de Galicia, mediante un xogo de espellos culturais que, paradoxalmente, acertan a reflectir o menos visible e, á vez, o máis profundo do noso ser. Os seus poemas, novelas, pezas dramáticas e artigos teñen en común unha visión poliédrica que, literariamente ensamblada, ofrécenos un "mundo propio" paradoxalmente moito máis verdadeiro e completo -e tamén máis revelador e máis desvelado- que o que comunmente temos por real.

Posteado por: Berta en Xeral, Novas, Escritores, Obras 28-04-2011

Matute: " O que non inventa non vive"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A escritora e académica Ana María Matute (Barcelona, 1925), que recibiu onte o Premio Cervantes 2011, subliñou a súa “entrega total” á invención ao longo da súa vida. “San Juan dixo: ‘O que non ama está morto’ e eu atrévome a dicir: ‘O que non inventa, non vive”, indicou a autora. No seu discurso de recepción, poboado de referencias autobiográficas e que foi precedido por unhas palabras en recordo do poeta chileno recentemente falecido Gonzalo Rojas, a escritora centrouse nos seus primeiros contactos coa ficción, que comezaron con tan só cinco anos, pouco antes da guerra que partiu en dous a súa infancia. “O tempo en que eu inventaba era un tempo moi neno e moi fráxil, no que eu me sentía distinta: era tatexa, máis por medo que por defecto físico. A proba diso é que esa forma de falar desapareceu durante os bombardeos. Ou así o creo”, explicou a autora catalá.