Es una novela de Paul Auster. Es una comedia, un cuento de hadas moderno. Es la historia de un hombre que regresa a Brooklyn (Nueva York) para morir tranquilo, pero en ese proceso conoce todo tipo de personajes y afronta situaciones que lo reencuentran con la vida. Un mundo de seres normales y con problemas que descubren el lado bueno de las cosas,
Hay quien dice que el señor Auster organiza un espectáculo que, a su manera, crea una serie de fantasías tan lucidas como las que hizo el señor Ziegfeld en el primer tercio del siglo XX. Nathan Glass, agente de seguros jubilado, regresa a su Brooklyn natal "buscando un sitio tranquilo para morir". Es un regreso al lugar donde transcurrió su infancia y donde ahora pretende refugiarse decepcionado del conjunto de su vida. Instalado allí se propone escribir lo que él llama "el libro del desvarío humano", una colección de historias y personas que recuerda o descubre en la calle. Poco a poco, en parte proviniendo de su pasado y en parte de su presente, va conociendo a una serie de tipos humanos que, de una u otra manera, se introducen en su vida hasta el extremo de que ésta cambia muy seriamente: de futuro cadáver pasa a convertirse en un personaje con mucho que hacer y muchas ganas de vivir.
En unas declaraciones hechas por el autor, daba una definición tan exacta del espíritu de la novela que es inevitable repetirla: "Una vez leí una frase del cineasta Billy Wlder que me impresionó hondamente: "Si te sientes realmente feliz, deberías escribir una tragedia; si te sientes verdaderamente desgraciado, deberías escribir una comedia". Escribir una comedia ayuda a poner las cosas en perspectiva. El mundo ha ido de tragedia en tragedia, de horror en horror, pero los seres humanos seguimos existiendo, enamorándonos y hallando alegría en la vida. Me pareció que éste era un momento para recordarlo".
La novela de Auster es una verdadera comedia, una comedia fantástica, un sueño infantil propio de quien decide retornar a la vieja guarida harto de la decepción constante con que la vida lo lamina. Nathan Glass se embarca en una aventura que se comunica con otra historia que da lugar a otra y así sigue, historias comunicadas y entrecruzadas, que van juntando a un grupo de perdidos en el mundo moderno dispuestos a darse amor, calor y abrigo unos a otros y a despecho de ese mundo moderno. Al final todas estas historias tienen un común denominador, su final feliz, tanto que pensaremos al leerla si nos están tomando el pelo o es que el cerebro del señor Auster se le ha reblandecido. Es un libro lleno de explicaciones, consideraciones sentenciosas llenas de sentido común, el menos común de los sentidos, acompañadas de una buena sesión de doctrina moral para andar por casa, ésa del tipo de "todos seríamos mejores con un pequeñito esfuerzo por parte de cada uno". Cierto.
No nos engañemos al leer la novela. Hay que entrar en ella aceptando todos los forzados problemas y no menos forzados personajes como parte integrante de la decisión del autor al hacer este libro. La novela es lo que es, un cuento de hadas.
Y entonces todo encaja. Nathan Glass y su tribu se convierten en ese grupo de gente capaz de ver el lado bueno de las cosas. Un grupo que se desplaza por un mundo que les ignora, pero que no puede destruirlos y que ellos, el grupo, están dispuestos a reunir sus insuficiencias para enfrentarlo.
Paul Auster es un escritor estadounidense. Nació el 3 de Febrero de 1947, en Newark, Nueva Jersey. Parte de su obra está ambientada en Nueva York. En su juventud tradujo poesía francesa y fue también poeta antes de orientarse hacia la novela. Ha trabajado como guionista y director para la industria del cine. En el año 2006 le concedieron el premio Príncipe de Asturias de las letras. Su obra se traduce sistematicamente al castellano y catalán.

Cento cincuenta fotografías, a inmensa maioría descoñecidas para os lectores, e unha presada de textos, debuxos e postais, compoñen Vida e época de
La amargura del triunfo tamén é un reflexo do mundo intelectual de Sánchez Mejías, quen foi autor de teatro psicodramático e o primeiro candidato da República para ocupar o posto de gobernador civil co entón novo réxime. Cuñado de Joselito, que o doutorou na praza, foi conferenciante na neoiorquina Universidade de Columbia, onde foi presentado por Lorca, e cedeu os terreos de Sevilla para que aterrasen os cepelíns, e a esta multitude de facetas súmase agora a de novelista.
Nacido en 1927 na localidade de Ribadeo (Lugo), Daniel Cortezón foi de formación totalmente autodidacta e pertencía á chamada ‘primeira xeración’ dos dramaturgos de posguerra, entre a súa produción inclúense tamén obras de narrativa, ensaio, artigos e traducións.
